BILBAO

La credibilidad sobre las torturas denunciadas marca el juicio de Sandra Barrenetxea

Sucesos del Mundo - 17/03/2017
Sandra Barrenetxea

 

La credibilidad de la versión ofrecida por Sandra Barrenetxea, detenida en septiembre de 2010 en Bilbao por su relación con Ekin y que acusa a cuatro guardias civiles de torturas, ha centrado los informes finales de las diferentes partes personadas en el juicio que se ha celebrado desde el pasado martes en la Audiencia de Bizkaia y que hoy ha quedado visto para sentencia.

Durante la sesión de hoy, también se han elevado a definitivas las conclusiones provisionales de la acusación particular, que pide una pena de 9 años de prisión para cada agente por un delito de torturas en concurso ideal con los delitos de lesiones y agresión sexual.

Esta parte considera a dos de ellos autores materiales de los delitos y a los otros dos por omisión, ya que eran los responsables de la protección de la detenida.

La Fiscalía no acusa en este proceso y la defensa de los guardias civiles ha solicitado la absolución y también que se deduzca testimonio de la testificación durante el juicio de Barrenetxea, al estimar que ha prestado una declaración "falsa".

En su informe final, la letrada de la acusación particular, la parlamentaria de EH Bildu Jone Goirizelaia, ha destacado que la declaración de Barrenetxea durante el juicio, en la que detalló las torturas y las vejaciones a las que presuntamente le sometieron durante los tres días que permaneció incomunicada en dependencias de la Guardia Civil Madrid, fue "dura, sobrecogedora y muy emotiva", y ofrece "credibilidad".

Ha reconocido que no existe ningún informe médico-forense que avale su relato y tras citar varias sentencias en las que se ha condenado con la única declaración de la víctima, ha opinado que el forense que visitó a Barrenetxea en Madrid "no ejerció un control real ni suficiente sobre lo que estaba ocurriendo, por lo que existió un espacio de impunidad".

Goirizelaia ha mantenido también que algunas modalidades de malos tratos "no dejan huellas", y ha citado un informe del Comité de Prevención de la Tortura que indica que "el hecho de que no haya signos de violencia, no quiere decir que no haya delito".

El fiscal, por su parte, ha argumentado para no presentar acusación que "pesan más las pruebas médicas, profesionales e imparciales" que el testimonio de la denunciante, y ha recordado que el médico-forense declaró durante el juicio que en las seis veces que le visitó durante su detención estaba "normal, orientada, coherente y sin llorar".

También ha hecho hincapié en que Barrenetxea ha cambiado su relato con el tiempo y "ha ido introduciendo nuevos elementos, incluso en la declaración en el juicio".

La defensa de los guardias civiles ha considerado, en su intervención, que el relato de la denunciantes es "falso, novelado, inverosímil y, en momentos, absolutamente inconcebible", y ha mantenido que responde a la "estrategia propagandística de ETA, que ordena presentar siempre denuncia por torturas".

Sobre la declaración de Barrenetxea en el juicio, interrumpida por el llanto en numerosas ocasiones, ha resaltado que existen "técnicas para inventarse un personaje y vivir sus emociones", y ha apuntado que el relato de ese personaje "ha variado según el momento procesal".

Según ha dicho, los cuatro guardias civiles "no están sentados en el banquillo por torturar a nadie, sino por servir al Estado de Derecho y luchar, precisamente, contra quien practica la tortura y la barbarie".

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